Dando la talla

por Astrid Gallego


Hace rato estaba por abordar el manido tema del tamaño del órgano sexual, que si es más importante la cantidad que la calidad para lo cual  habrá respuestas como tantas mujeres hayan, eso dependerá de sus fantasías, de sus experiencias, de su apertura mental y hasta creo de su capacidad anatómica.

Se supone que la estatura del hombre, la longitud de su  pie, de su  mano,  del grosor de los dedos de la mano y hasta de la nariz puede decirnos, según la sabiduría popular, cuán bien dotado está. Yo creo que nada de eso es tan cierto, seguro que habrá hombres más bien promedio con un órgano sexual bastante más grande que el promedio y hombres muy altos con un 48 de talla de zapato que apenas dan la talla.

Ahora bien, qué el tamaño no importa? No estoy tan de acuerdo con esa afirmación, creo que eso lo inventó un hombre de talla menor. Un micropene –según la definición médica el que mide menos de 7 centímetros, en erección- dudo que pueda producir mucho placer, otra cosa será que el dueño  pueda satisfacer con múltiples ayudas y mucha creatividad a su pareja; igualmente un pene de marca mayor tampoco es muy satisfactorio y más que placer puede hacer daño si su dueño se empeña en empotrárselo a su pareja como si no hubiera un mañana y por mera lógica poner en erección algo muy grande se dificulta un poco más.

En la puerta de una panadería  en las ruinas de Pompeya junto a una escultura en alto relieve de un pene se lee la inscripción “HIC HABITAT FELICITAS”, Aquí se encuentra la felicidad, no sé si la felicidad, pero tal vez por el imaginario sexual de una mujer de nuestra cultura el pene  es casi un dios y su tamaño importa. No como objeto de idolatría,  como lo debe ser para los adoradores del divino miembro, lo juro, en  Japón existen 2  procesiones con pene gigantesco incluido, tal cual en nuestra semana santa llevan en andas al Cristo del Consuelo o como vi en estos días, en India en un templo del dios Shiva donde un pene de gran tamaño elaborado en mármol sirve para que los visitantes pasen sobre él cosas;  quedando bendecidas por el dios de la destrucción y  la reproducción.

Sí, hemos escuchado muchas veces a sexólogos y especialistas que vivimos en una sociedad hipergenitalizada y seguro tendrán razón, sabemos que el sexo es más que un gran pene que nos hace gemir de placer –cual película porno-, es besos, susurros, caricias, fantasía, lametazos y ese todo hace que lleguemos al éxtasis. Sólo espero que su pareja y su miembro realmente la satisfagan y que si no, haga algo al respecto, usted se lo merece.

 

afroditaconpantalones@yahoo.com

Tw: @afroditafucsia

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