¿Será que la izquierda no puede vestirse bien?

por Paula Ricciulli


Aunque hay quienes crean que ser de izquierda y vestirse bien es una contradicción, la cuenta de Twitter Comisaria de Moda (@comisariamoda) sabe que sí es posible.

Comisaria de Moda hace comentarios y apuntes (positivos y negativos) sobre el vestuario de algunas de las figuras de izquierda más destacadas de Colombia.

“Tuvimos la idea de abrir este espacio de análisis y recomendaciones para la  izquierda, debido a que lo visual y lo estético son temas de los que no se habla en estas organizaciones de forma abierta”, declara el equipo creador de la cuenta.

El grupo está conformado por profesionales en áreas como diseño de moda, publicidad y comunicación política, quienes además son militantes y simpatizantes de diferentes organizaciones de izquierda.

La cuenta ha generado gran acogida y muchos personajes han agradecido los comentarios.

Esta cuenta busca ir más allá de la imagen anacrónica del “mamerto” y demostrar que los simpatizantes de izquierda sí pueden lucir apropiados a la ocasión, sin perder la identidad y la coherencia.

Para Comisaria de Moda, ” intentando verse alternativos, algunos de nuestros personajes a veces parecen descuidados, mezclando varios estampados, colores incombinables, con looks absurdamente recargados o profundamente simples, sin nada especial, muy plano y soso”.

“Realmente creemos que la izquierda tiene posibilidades en este país hastiado de la clase política elitista que lleva más de 200 años en el poder, pero para eso hay que darle importancia a muchas cosas, entre ellas, por supuesto a la propuesta política, pero también a la propuesta estética, a cómo se presentan las ideas”, afirman sus integrantes.

En eso está de acuerdo la asesora de imagen Liliana Falla, a quien entrevisté para este artículo sobre el estilo de los (entonces) candidatos a la presidencia de Estados Unidos.

https://twitter.com/ComisariaModa/status/823586823255388170

“El fin ulterior del político es el poder. En política, la congruencia y la consistencia son buenas estrategias, porque son la mejor forma de construir y mantener credibilidad. Poseer una buena imagen reporta, entre otros muchos beneficios, un incremento en la seguridad en sí mismos, aumento en el nivel de confianza transmitida y, lo que es más importante, la consecución de la credibilidad”.

Patrycia Centeno, creadora del blog Política y Moda y autora de El Espejo de Marx, ¿la izquierda no puede vestir bien?, resalta la importancia de la indumentaria en los cambios políticos, en entrevista con Vozpopuli. “Cualquier protesta y descontento social ha acabado tejiendo atuendos característicos. Es decir, no hay vestido nuevo sin revolución pero no hay una nueva revolución en la que no se estrene o defienda un vestido. Y cuanto mayor sea la revuelta, mayor también será la reforma en el atavío”.

¿Qué implica esto para la izquierda? Para Centeno, “un rebelde puede ir perfectamente trajeado siempre que sea una decisión voluntaria y consciente: que sepa lo que lleva puesto, por qué y para qué lo lleva”.

“El vestido en política depende del papel que se quiera interpretar, así como en el teatro no se visten de igual manera la campesina y la burguesa”, dice a SModa Pamela Golbin, conservadora de las colecciones de moda y textil en el Museo de las Artes Decorativas de París.

En esto están de acuerdo los integrantes de Comisaria de Moda. Para ellos, uno de los mayores errores que cometen los políticos de izquierda en materia de vestuario es no vestirse de acuerdo con la ocasión.

“Uno debe ir bien presentado al Congreso (con todo y que la mayoría de quienes están allá son impresentables) o puede ir con una pinta muy fresca a una marcha. No nos gusta decir que debe usar cada quien, solo cuándo lo debe hacer”.

Otro elemento clave es consolidar un estilo propio, “que surta un efecto visual potente”. Un ejemplo es el presidente ecuatoriano Rafael Correa, reconocido por sus camisas bordadas por artesanos (y sin corbata).

Rafael Correa.

La elección de prendas del mandatario ha sido interpretada como una declaración poderosa a favor de la identidad nacional.

En Colombia, un muestra de esto es Piedad Córdoba, quien se ha apropiado del turbante como símbolo de tradición y empoderamiento femenino.

Con su ropa, los políticos, tanto de izquierda como de derecha, tienen una poderosa arma de comunicación. Ya depende de cada uno de ellos si decide ignorarla, o usarla a su favor.

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