Yo Boudoir

por Lupita Guerrera


Yo Boudoir.

Mi blog de hoy va dedicado a la grandiosa María Elvira Roa, quien es la autora intelectual de la aventura que les voy a contar, a ella mil gracias por su grandioso trabajo, eres maravillosa.

Todo comenzó el año pasado cuando navegando en páginas locas de Facebook di con una página llamada  https://www.facebook.com/YoBoudoir/?fref=ts, entre la mire, (lo invito a que la visite porque le va a gustar mucho) y me antoje, me entraron unas ganas locas de hacerme un estudio de fotos como los que plantea Yo Boudoir, ver la esencia de la mujer plantada de una manera diferente venciendo los estereotipos que estamos acostumbrados a ver me llevo a soñar que yo la que escribe este blog Lupita Guerrera puede ser una modelo y tener fotos tan hermosas como las que muestra la página, con lo anterior me atreví a escribir y María E me envío la información pero me entretuve con otras cosas y al fin ese año en el 2015 no hice nada, Así pues iniciando este año me llene de valentía y me contacte nuevamente con Yo Boudoir, volví a solicitar cotización y hasta pregunte cuando vendría a Bogotá, ahhh porque mi estimada María E es de la ciudad de Cali, ella me respondió al poco tiempo y me propuso las fechas en que estaría en Bogotá, yo le comenté que lo iba a pensar que iba a cuadrar mi agenda y que apenas tuviera razón le volvería a escribir. El tiempo paso y la idea en mi cabeza me rondaba todas las benditas noches y en un día loco de esos que a veces tenemos todos le dije que SI, que me apartara una fecha y que a que cuenta le consignaba el adelanto, ella muy adorada me respondió que listo que me anotaba en su agenda y me dio su número de cuenta, yo espere a que ella me confirmara el día, la hora y el lugar para la sesión, cuando mi María E me confirmo estos datos yo procedí a hacerle el anticipo. Ahhh pero mi querido lector se preguntará ¿qué carajos es Yo Boudoir? pues bien realizando un copiar y pegar de la página original les explico que es Yo Boudoir:

” Qué es una sesión Boudoir? Boudoir es un término francés que significa tocador, habitación privada donde las mujeres cuidan su aspecto y se preparan para lucir bien. La mayoría de las sesiones se realizan en habitaciones cerradas aunque la tendencia actual es ofrecer diferentes escenarios, dependiendo en muchas ocasiones, de las clientes. Se pueden hacer en exteriores, terrazas, escaleras, hoteles, baños; es sólo dejar volar la imaginación para poder plasmar la belleza que todas llevamos por dentro. No importa la edad, discapacidad, peso o el color. La belleza es un tema de actitud. Tu participación comienza en el instante en que escoges la ropa que se desea lucir, el lugar y hasta la hora del día.
El propósito es ir más allá de una fotografía bonita, lo que pretendo, sobre todo, es reflejar la fuerza y la sensualidad que, por lo general, dejamos de apreciar por culpa de los trajines que agobian los días. No me interesa quitar medidas en la cintura, muslos, brazos o caderas porque precisamente se trata en observar lo bella que eres siendo real, cotidiana, perfecta. La propuesta es artística creando algo diferente ya sea con la pose, la luz o el color.”

Con lo anterior mi estimado lector ya se podrán imaginar que cantidad de cosas pasaba por mi cabeza y si usted se animó a buscarla en Facebook se estará preguntando: ¿Cuál de todas estas viejas es Lupita Guerrera? , no se preocupe ya me va a conocer.

Retomando mi historia, los días pasaron y yo a ratos me olvidaba del tema y a ratos no podía dejar de pensar en ello, le conté a un par de amigas, no más de tres, y me puse a soñar, hablaba con María E de vez en cuando le explicaba lo nerviosa y ansiosa que estaba y ella muy linda me decía que relajada que tranquila que nos iba a ir bien.

Llegando la fecha acordada y teniendo en cuenta que María E me propuso varias ideas como llevar mi propia ropa, lencería linda, accesorios, en fin, lo que quisiera, aliste mi maleta, empaque dos lencerías muy sexys, un látigo y mi adorado libro de Cristian Grey, ahh por que él tendría que salir en al menos una foto. Le mandaba un montón de mensajes por WhatsApp, recuerdo que mi último mensaje fue algo así:

Lupita Guerrera:” María Elvira, yo estoy muy nerviosa muy ansiosa, odio tomarme fotos no se que vas a hacer para lograr que salga algo bonito!”

María Elvira: ” No te preocupes (leerlo en caleño) eso no pasa nada, no te vas a dar cuenta en que momento te tomo las fotos, vamos a charlar a hacernos amigas y en menos de nada se nos pasan las 3 horas y vas a quedar muy linda”

Ahh ese mensaje me lleno de tranquilidad, me calmé y volví a retomar mi sueño. Me prepare en cuerpo y alma para la sesión, deje de comer un poco en las últimas semanas, tomaba agua caliente con limón todas las mañanas, me quite hasta el último pelo mal puesto que tenía, me mande a ponerme muy muy bella.  Eso si noches antes no dormía pensando en esa bendita sesión de fotos, soñaba despierta y a mis pobres amigas les toco aguantarme con el cuento como por dos semana, (a ellas mil gracias por su tolerancia), eso sí ellas muy animadas me decían “que fresca que iba a quedar bonita pero que les prometiera que les iba a mostrar todas las fotos”  , de no ser por ellas y su entusiasmo creo que no hubiese tenido tanta valentía.

En fin llego el gran día, eso sucedió un miércoles, pedí permiso en el trabajo y me ausente durante la mañana, como les he venido contando me cepille temprano, me maquille muy suavecito y tome un taxi para ir a mi lugar de encuentro con María E. El sitio fue un hotel ubicado en el norte de la ciudad, en una habitación muy hermosa con una iluminación perfecta. Al llegar al hotel , muy puntual por cierto, me recibió el personal de la recepción, me preguntó que para donde iba y le dije que a verme con María E para una sesión de fotos, él muy educado me anuncio y me invito a pasar, subimos el ascensor y les cuento que mi corazón iba a mil, me decía a mi misma: “Mi misma estás loca, verdad?” y la cosa es que yo soy una mujer normal, no mido más de 1.60, de busto pequeño, piernas cortas, de cintura pues  mejor ni hablemos, de colita normal,  y así con todo mi yo iba camino a medio empelotarme a una desconocida que me tomaría una montón de fotos con una lencería sexy.

Cuando llegue a la habitación abrió la puerta una mujer muy hermosa con una sonrisa radiante y unos crespos locos color oro, de mirada dulce y cálida, cosa que me dio mucha confianza, además de todo caleña con su cantadito que te hace sentir que “sos amiga de hace rato”. Me invito a pasar, le dio la gracias al señor que me acompaño y entramos, deje mis cosas por todos lados, me desempaque, me quite mi abrigo, mi bufanda y deje mi bolso por ahí donde cayera, ella muy dulce no me dijo nada y me dejo pasar sin más problemas.

Empezamos a hablar de todo un poco, me explicó en qué consistía su trabajo y que me iba a pasar en las siguientes tres horas. Así pues ella, mi adorada María E,  me enseño la lencería que ella traía y yo le mostré la que yo había empacado, al final nos decidimos por las dos que yo llevaba y una de la colección de ella.

Siendo así me desvestí con un poco de pena, y me puse mi primer traje  que consistía en una blusita negra con rosado y un mini panti de los mismos colores, para esta prenda llevaba unas medias en malla color negro, un par de guantes largos en color negro,  una vez puesto empezó a tomar las fotos, mientras ella hacia su trabajo  y cuadraba la luz, hablábamos de la vida de ella y la mía,  fue delicioso compartir con alguien de diferentes cosas y sentirse muy familiar, en fin, mi María E iba tomando fotos y me iba mostrando, en cada toma me decía ” Mira, que bella quedaste en esta foto” y con su hermosa sonrisa de oreja a oreja me mostraba la cámara y OMG que sorpresa me llevaba, la foto era preciosa, era sensual, coqueta, dulce, provocativa y muy mía, por primera vez en mucho tiempo me sentí a gusto con mis fotos. Hicimos un montón de tomas, acostada, con las piernas para arriba, boca arriba, boca abajo, en fin, (prometo que cuando las reciba voy a compartir por lo menos 2 fotos con ustedes). Luego de esto vino mi segundo cambio de ropa, para esta segunda me puse una blusa blanca semi transparente con un moñito abierta en la parte de adelante dejando ver mi ombligo, unos panties chiquis del mismo color dejando destapada mi cola, y unas medias en malla de color blanco que tenían un moñito que por cierto a María E le parecieron muy coquetos, y ella volvió a hacer su magia, me tomo otro montón de fotos  nuevamente en la cama, de píe , en la silla, y todas tan perfectas, tan llenas de pasión, tan mías que con el pasar de los minutos se me hacía más amena la sesión, ya no estaba tan tensa y me relajé por completo.

La tercera toma fue con lencería Yo boudoir, muy curiosa la pinta, era un bra color piel con un aplique de flores negras, los panties eran grandes como los de mi abuelita igualmente de color piel y con apliques en la parte delantera,  me los puse y hizo sentir muy sexy, para esta ocasión hicimos unas tomas en el sofá, donde puse aprueba mi físico de ajedrecista, realizamos otro par de tomas en el baño frente al espejo y otras más en una columna, ah y las mejores fueron en la persiana, ese día el sol nos ayudó mucho, dejaba entrar la luz perfecta para hacer una foto digna de Victoria Secret (jajajaja),

Para la siguiente toma repetí la primera lencería pero esta vez usamos el látigo, optamos por tomar la foto solo de mi parte de atrás con el látigo entrelazado en mis manos y con la luz tenue que se colaba por las persianas.

La última toma fue quizás la más especial, fue con uno de mis libros, sacamos a dos de los libros de Cristian Grey, me desnude casi por completo, me senté en la cama, me deje mis panties y María E realizó mi sueño, me tomo un par de fotos a mi espalda logrando ver el libro que tenía en mis manos simulando que leía y el otro con un antifaz encima de él.

Con esta toma y después de dos horas y media terminó mi sesión, más feliz que nunca y con ganas de tener ya las fotos, cosa que no se podía porque María E debería hacer los ajustes necesarios para entregármelas.

He de confesar que en algunas de las tomas pensé en una persona, que soñé que me miraba y que lo tenía ahí presente junto a mi provocándolo y dejando que él me admirara.

Quizás en un futuro no muy lejano estas fotos sean el regalo para alguien o para compartir con alguien especial, bueno aparte de mis 3 amigas,  después de todo la fotografía Boudoir es perfecta para dar dinamismo a una relación, es un regalo artístico, íntimo y emocional.

María Elvira, si lees mi blog, solo me resta decirte que mil gracias por el grandioso trabajo que haces, ese día me sentí la mujer más linda y sensual de todas y así anduve todo el día en la oficina, tanto que creo que me salían mil letreros de lo feliz y femenina que me sentía.

Recuerda mi María E que este proyecto, tu proyecto, es maravilloso y que logras ver a través de tu lente la belleza que a veces olvidamos que tenemos, te deseo muchos éxitos y espero volver a verte y poder tomarnos un vinito juntas.

Nota: Si mi estimado lector la de la foto soy yo!  Espero les guste.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Este es un espacio de participación de los usuarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los internautas y no reflejan la opinión de Publicaciones Semana. Nos reservamos el derecho de eliminar discrecionalmente aquellos que se consideren no pertinentes.

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Login

×

Ventana Registro

×

Ventana Modal

×

Quiero ser Bloguero

×

Código de ética

×

Términos y condiciones

×

×