“Saliendo del infierno”

por No estamos tan jodidas


Este post es un pequeño homenaje a Diana Marcela Rincón, autora del libro “Saliendo del infierno: mi batalla contra la anorexia”, fue una gran luchadora, desafortunadamente perdió su batalla, pero con su legado contribuyó a que yo (y espero que muchas otras guerreras) lograra salir de mi infierno. Desde el fondo de mi corazón escribo este post a todas las mujeres; ya sean niñas, adolescentes o adultas que sufren o han sufrido con el demonio de la anorexia y la bulimia.

Para comenzar, explicaré brevemente en qué consiste la anorexia. Mi médico me lo explicaba como un trastorno en el que distorsionas tu propia imagen, lo que lleva a disminuir la ingesta de alimento de forma progresiva o incurrir en ayunos prolongados.

Nunca comprendí la gravedad del tema hasta que lo viví en carne propia, este demonio silencioso te consume la mente, las ganas de todo, el amor propio y lo que es peor, no te afecta sólo a ti, sino también a tu familia, tus amigos. Yo no quería que nadie estuviera cerca, estaba construyendo una barrera que dejaba fuera a todos mis seres queridos.

Foto: Daniellehelm
Foto: Daniellehelm

El primer y más difícil paso de dar es reconocer que tienes un problema y permitir que te ayuden. No puedes aislar a tu familia, especialmente a tus padres, tus hermanos.

Contrario a lo que piensa toda la gente cuando te ve bajar de peso tan rápida y notablemente, cuando comienza a quedarte grande la ropa que antes te quedaba ajustada, esto no solo se debe a la vanidad, no es por querer ser bellas, ni por ser aceptadas, esto va mucho más allá, cada caso es diferente, cada mujer es un universo diferente.

A todos los que me leen y tienen amigas o familiares pasando por este terrible momento, solo puedo decirles: no las juzguen, ya suficiente dureza tiene uno contra si mismo, como para que llegue alguien más que no puede entrar en tu mente y saber qué es lo que realmente sientes y piensas a juzgar y a hacerlo todo más difícil.

Y a las mujeres que sufren con esto, debo decirles: luchen, entiendo que es difícil, yo lo viví, lo importante es encontrar algo que te aferre a la vida, que te reconecte contigo misma. En mi caso fueron los animales; he amado los animales de manera especial, no hubo mejor terapia que ello. Tuve una pequeña lanuda abandonada que fue mi espejo, estaba delgada, tenía problemas de piel, ella fue fundamental para salir de ese agujero que me estaba consumiendo en vida. Juntas nos recuperamos, fuimos ganando peso y más que peso, ganando alegría nuevamente, fue mi gran compañera de batalla junto a mi otra lanuda con la que he compartido desde que era adolescente. El primer ciclo de recuperación se cerró con su adopción, era el comienzo de una nueva vida para ella, lejos del abandono y el sufrimiento que había opacado su peluda vida.

Tendrás que luchar contra las recaídas, pero cuanto más te conectes con tu verdadero ser, serán menos frecuentes, empezarás a amarte y a aferrarte a lo que disfrutas, solo así lograrás sanar tus heridas y entender que somos más que un número.

Con amor, a todas las guerreras.

Martina.

 

 

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